Rasgos principales de los arados
Los arados son herramientas esenciales en la preparación del terreno agrícola, y su rendimiento depende en gran medida de las características de dos elementos clave: la vertedera y la reja. Comprender cómo funciona cada componente y qué tipos existen permite obtener una labor de mayor calidad, optimizar el volteo del suelo y adaptar el arado a las distintas condiciones del terreno.
Tipos de vertederas y su efecto en el volteo del suelo
La vertedera es la parte encargada de levantar y voltear la tierra. Su diseño determina la forma en que se fragmenta y redistribuye el suelo, influyendo en la aireación, la mezcla de capas y la calidad del lecho de siembra.
Vertedera helicoidal
La vertedera helicoidal produce terrones grandes que permanecen unidos en la banda de tierra volteada. Se caracteriza por un volteo progresivo y menos agresivo, adecuado para suelos que requieren conservar cierta estructura.
Vertedera cilíndrica
La vertedera cilíndrica es más agresiva y pulveriza la banda de tierra durante el volteo. Genera una mezcla intensa entre terrones y tierra fina, perfecta para trabajos donde se exige un acabado más suelto o una mayor descomposición del suelo.
Vertedera universal
Presenta un comportamiento intermedio entre la helicoidal y la cilíndrica. Produce una base de labor más aterronada y una capa superficial formada por terrones pequeños y tierra fina. Es una opción versátil para distintos tipos de terreno.
Vertederas de tiras
Son especialmente adecuadas para terrenos húmedos o arcillosos. Gracias a su diseño, reducen la adherencia del barro y facilitan el volteo en suelos pesados, evitando acumulaciones que pueden afectar al rendimiento del arado.
Importancia de la reja en la profundidad de trabajo
La reja es la pieza que abre el surco y determina directamente la profundidad y la anchura de trabajo. Su longitud y su dimensión influyen en la calidad del laboreo y en la capacidad del arado para trabajar en distintas condiciones de suelo.
La relación entre tamaño y profundidad debe mantenerse equilibrada: si se reduce la anchura de corte sin ajustar la profundidad, la calidad de la labor disminuye y el volteo pierde uniformidad.
A continuación, se muestran las medidas recomendadas:
- Para una reja de 14", el ancho de trabajo es de 35 cm y la profundidad recomendable es de 25 cm.
- Para una reja de 16", el ancho de trabajo es de 40 cm y la profundidad recomendable es de 28 cm.
- Para una reja de 18", el ancho de trabajo alcanza los 45 cm y la profundidad recomendable es de 32 cm.
Respetar estas proporciones asegura un laboreo equilibrado y mejora la eficiencia del arado.
Uso de vertederas de raseta para el control de hierbas y rastrojo
En regiones húmedas, donde la presencia de vegetación y rastrojo superficial es elevada, el uso de vertederas de raseta resulta especialmente útil. Este tipo de vertedera permite:
- Mejor control y enterrado de la hierba abundante.
- Enterrado completo de rastrojos superficiales.
- Un volteo más limpio y eficaz en terrenos con alta materia orgánica.
La raseta contribuye a una labor más uniforme y reduce la aparición de malas hierbas en ciclos posteriores.
Profundidad de trabajo de las gradas de discos